sábado, 25 de julio de 2015

El mundo de Maruan

Con dos novelas y un ensayo publicados, ¿podemos hablar ya del “mundo” de Maruán Soto Antaki? Podría decirse que es muy temprano todavía para hacerlo, pero al revisar y analizar los temas abordados en estas tres obras y los vasos comunicantes que existen entre ellas, no es arriesgado afirmarlo, ya que claramente se pueden ver los temas y particularidades que al autor interesan, preocupan y ocupan.

Muy activo desde que publicó su ópera prima, Casa Damasco, en junio de 2013, justo cuando los acontecimientos de la Primavera Árabe se daban cita y alcanzaban su punto más álgido con el golpe de Estado en Egipto y la revuelta en Siria, pasando por La Carta del Verdugo, salido a la venta en el 2014 y siguiendo con su más reciente libro, Reserva del Vacío, Soto Antaki ha irrumpido en la literatura mexicana como uno de los escritores que más rápido se ha posicionado en los últimos años.

La finalidad de cualquier artista es, sin duda, encontrar una voz que lo identifique, un “algo” que lo diferencie, imprimir un sello personal y todo indica que Soto Antaki va por buen camino para conseguirlo.

La migración es una acto que el ser humano ha realizado desde su aparición en este planeta. El desplazamiento de un grupo o de una persona hacia otro lugar es algo que sucede a diario, ya sea entre continentes, entre países, entre estados o incluso entre colonias. El inmigrante es una persona que se aleja de su lugar de origen y que adquiere características muy particulares, al fusionar su cultura con la del lugar al que llega, enriqueciéndose sin lugar a dudas, pero también con una sensación de nostalgia y de no pertenencia.

Y sobre este tipo de personajes, del exilio y del auto exilio, como de las circunstancias que los rodean, es que Soto Antaki escribe en sus dos primeras novelas, narrando las historias que se van creando y tejiendo cuando este fenómeno ocurre. Una mujer siria que hace del Distrito Federal su segundo hogar (claro homenaje a la madre del autor, la filósofa, intelectual y promotora cultural, Ikram Antaki, nacida en Siria y quién vivió en París y posteriormente en el Distrito Federal hasta su muerte en el 2000), una mujer francesa que viaja con sus padres a muy temprana edad, también a la Ciudad de México, una catalana que se avecina en el barrio de Coyoacán, un japonés que vive en París o un turco que vive en Siria (llamado por cierto Ommar), son algunos de los emigrantes-inmigrantes-exiliados-autoexiliados que Soto Antaki retrata y describe en las páginas de Casa Damasco y la Carta del Verdugo. 

Maruan toca este tema porque él mismo ha experimentado el estar lejos de su lugar de origen en diversas ocasiones, viviendo en países tan distantes y tan distintos como Nicaragua, Libia, Siria, España y México, adaptándose a estas culturas y estilos de vida, aprendiendo de ellas y documentándose para integrarlo a su obra.

Las cartas (ahora los correos electrónicos o las redes sociales) son el medio por el cual esos migrantes se comunican con los seres queridos que dejaron atrás. Distintos tipos de cartas, se pueden apreciar en sus dos primeros títulos publicados y éstas representan puntos clave para las tramas de ambas historias.

Por otro lado, la muerte es lo único seguro que tenemos al momento de nacer. Sin embargo, el ser humano se ha obstinado en que esa muerte suceda, no de manera natural, y en ocasiones, de las formas más absurdas, de ahí las guerras, el suicidio, el homicidio o la pena de muerte. Así lo plantea Soto Antaki en sus tres libros, tocando este tema de manera constante y reflexionando a través de sus personajes.

Su más reciente libro, Reserva del Vacío, es un ensayo justamente sobre la influencia de la muerte en la literatura y de como las religiones, a través de sus libros sagrados, nos "enseñan" a morir de acuerdo a sus mitos y costumbres. De ahí, aborda el tema del suicidio, tomando dos casos que parecerían disímbolos pero que a su parecer no lo son, como el harakiri del escritor japonés Yukio Mishima y la muerte de Jesucristo, quien, como comenta el autor, fue consciente de que los actos que realizaba lo llevarían a la cruz, concluyendo su vida prácticamente suicidándose. 

No sé si en su siguiente novela, que verá la luz en octubre y que lleva por nombre Clandestino, seguirá tocando algunos de estos temas; algo me dice que sí, y que de esta manera seguirá configurándose, “El Mundo de Maruán”. 





jueves, 23 de julio de 2015

Charlotte, una novela diferente, escrita por un autor diferente, sobre una artista diferente

Novela, biografía, autobiografía, ensayo, nada de eso o todo, así es Charlotte, la nueva obra del francés David Foenkinos, que relata la trágica historia de Charlotte Salomon, pintora alemana, judía, que vivió la persecución del ejército nazi, huyendo a Francia, donde tampoco pudo salvarse, muriendo en la cámara de gases de un campo de concentración, a los 26 años.

Hacia el final de su vida, y sabiendo tal vez que efectivamente eran sus últimos días, Salomon se da a la tarea de producir un trabajo monumental, contando la historia de su familia a través de más de 1,300 pinturas, en las cuales coloca textos breves para describir algunos de los pasajes, además de incluir referencias de piezas musicales de autores alemanes como Mozart, Bach, Shubert y Beethoven, entre otros, prácticamente usándolos como un verdadero soundtrack, con las cuales admirar dichas pinturas.

Esta obra, llena de colores vivos, que contrasta con la tragedia que vivió Charlotte y su familia no solo por la persecución sino por una especie de maldición que llevó a varios de sus integrantes a suicidarse (la mamá, la tía y la abuela de Charlotte, por mencionar solo a algunos), lleva el nombre de ¿Vida? ¿O teatro?, ya que la autora cambia los nombres de sus familiares, transformándolos en personajes de esta que parecería una novela ilustrada, que transmite en sus trazos y en sus textos, emociones muy especiales que van desde la ternura hasta la angustia y la desesperación.

Historia digna de contarse y de descubrir, aun cuando hemos leído y conocido muchos relatos sobre este mismo tema, narrada de manera por demás peculiar por Foenkinos, a través de frases cortas, de un solo renglón, separadas por puntos y apartes, que le dan un ritmo muy especial, casi poético, así como una tensión por demás particular, inventando una nueva manera de escribir, nunca antes vista, al menos por éste que escribe esta humilde reseña.

Foenkinos ha comentado en algunas entrevistas que descubrió a Charlotte por casualidad y que se enamoró y obsesionó de su vida y obra (¿vida  o teatro?), lo cual lo obligó a tratar de conocer más sobre ella y su familia, investigando, visitando algunos de los lugares en donde vivió y entrevistando a familiares de personas que estuvieron cerca de ella. Algunas de estas experiencias son introducidas por el autor a lo largo de la obra, sin previo aviso, dando a conocer al lector las circunstancias que vivió para documentarse, detalle que complementa la historia de la pintora alemana, para terminar siendo una novela sin parangón en su estructura.

Con la buena recepción que ha tenido esta obra tanto en Francia como en el resto del mundo, parece ser que los críticos le han concedido el beneficio de la duda a Foenkinos, ya que había sido catalogado por muchos como un “escritor comercial”, valorando éste y sus trabajos anteriores que resultan tener una extraña originalidad tanto en forma como en fondo, como la autobiografía de John Lennon, llamada simplemente Lennon y que no es más que una libre interpretación de la vida del integrante del cuarteto de Liverpool escrita en primera persona o la controversial El Potencial Erótico de mi Mujer, pasando por Los Recuerdos y por supuesto, su trabajo más conocido,  La Delicadeza, novela adaptada al cine, que protagonizó Audrey Tautou en el 2011, dirigida por el mismo Foenkinos.


Por todo esto, este autor francés está llamado a ser uno de los autores más conocidos y reconocidos de nuestra época y a unos meses de haberse publicado Charlotte, ya muchos esperan su próximo libro o película en la pantalla grande. 



martes, 9 de junio de 2015

Sabina, el borracho de las canciones tristes



"Papá, ¿por qué te gusta tanto el borracho de las canciones tristes?", fue la pregunta que hizo mi hija, a bocajarro, cuando escuchaba una de las canciones del disco "19 Días y 500 Noches", que yo revisitaba luego de algún tiempo, después de saber que Sabina visitaría nuevamente México con su gira "500 Noches para una Crisis".


¡El borracho de las canciones tristes! No lo pudo haber descrito mejor, una niña que lo escuchaba por primera vez. Suena a epitafio y creo que al maestro de Úbeda le encantaría la frase ya que podría referirse también a su gran ídolo, José Alfredo.

¿Cómo explicarle a una niña de 8 años el por qué me gustan esas canciones de verdad tristes, que hablan del desasosiego, de desamor, de las relaciones humanas, principalmente en pareja y que narran aquello que sucede en la intimidad, hablando en todos los sentidos y en todas las acepciones posibles?


Gran admirador y marcadamente influenciado por Bob Dylan, Tom Waits, Leonard Cohen y José Alfredo Jiménez, curiosamente todos ellos poseedores de voces nada educadas sino todo lo contrario. Increíble como se llega a parecer a todos ellos, incluso físicamente, transfigurándose de manera extraña hasta llegar a perder también la voz, en un suceso que parecería total y absolutamente intencional para acercarse más a ellos.

Algo que caracteriza a estos cuatro canta-autores es que son conocidos y reconocidos por la calidad de sus letras, De Dylan se rumora que se ha quedado entre los finalistas para recibir el Premio Nobel de Literatura en varias ocasiones. Grandes contadores de historias, de emociones, de sentimientos, todos ellos. 

Y es ahí donde entra la magia de Sabina, precisamente en sus letras y, aunque él no se considera un poeta, seguro lo es, ya que poeta es aquel que ve la vida de manera diferente al resto y que lo puede reflejar con palabras, diciendo esas cosas como nadie antes lo había dicho, hablando de los temas más comunes y cotidianos. Poeta es aquel que trabaja la palabra como un artesano, como un orfebre, seleccionando cada palabra, meticulosamente, para nombrar y describir de la manera más certera. y auténtica.

Así lo hace Sabina, transmitiendo esa tristeza que llega a los huesos y ese humor, negro como su conciencia, que se mezclan en una mismo verso, en una misma estrofa, en una misma canción, generando así, ambientes difíciles de describir pero fáciles de sentir.

Y esto no le viene de gratis, ni por casualidad. Lector empedernido desde su juventud, amante de la poesía de Vallejo, Neruda, Fray Luis de León, Jorge Manrique, José Hierro y Juan Gelman, entre otros, y matriculado de la Facultad de Filosofía y Letras, Sabina nunca pensó en ser canta-autor sino "escritor de alguna novela que nadie leyera", como él mismo lo dice.

El mismo Sabina afirma que en algún momento, se mudó del grupo de amigos músicos, al grupo de amigos escritores, convirtiéndose en amigo cercano de varios de ellos como el recién fallecido Eduardo Galeano e incluso de los dos más recientes Premios Nobel que ha dado Latinoamérica, ni más ni menos que Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.

Y para muestra, un botón. Tomando las letras del disco que ha hecho a Sabina pisar los escenarios nuevamente, 19 Días y 500 Noches, y que es un parte aguas en la vida y en la obra del español, ya que unos meses después de lanzarlo se le presentó el infarto cerebral que lo dejó fuera de circulación por varios años, aquí solamente una frase de cada canción, tarea nada fácil por las muchas que hay en todas las estrofas del álbum.

"Ahora que está tan sola la soledad"

"Lo nuestro duró, lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks"

"¿Dónde está la canción, que me hiciste, cuando eras poeta? Terminaba tan triste que nunca la pude empezar"

"Si ya no juegas a las damas ni con tu mujer"

"Veinte años hubiera yo tardado en contar los lunares de su espalda"

"Para que mis allegados, condenados a un ingrato futuro, no sufran lo que he sufrido, he decidido no dejarles ni un duro, solo derechos de amor, un siete en el corazón y un mar de dudas"

"Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido"

"Por las arrugas de mi voz, se filtra la desolación, de saber que estos son los últimos versos que te escribo"

"Mi tercera mujer era, señores, de todos los amores que he perdido, el que más me ha dolido. Adivinen, se llamaba Dolores"

"Para primores galerías Piquer, para la inclusa niños con anginas, para la tisis caldo de gallina, para las extranjeras Luis Miguel"

"Aunque gracias a dios, yo no soy creyente"

"Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel"

Y para redondear el arte de las letras, la música es un extraodinario complemento. Producida la mayoría de las veces por dos de sus secuaces: el GRAN Pancho Varona y Antonio García de Diego. De llamar la atención los diferentes ritmos que han podido abordar, desde una rumba, una canción ranchera, un tango, rock&roll, rock, blues, jazz, charleston, música tradicional española, en fin.

Seguro estoy que si la pequeña Regina continúa con su afición a la lectura, algún día entenderá por que a su papá le gusta escuchar al borracho de las canciones tristes. 


viernes, 17 de abril de 2015

La historia se repite con el PRI en Los Pinos..."Los Periodistas" de Vicente Leñero...



Luego de la muerte de Vicente Leñero el año pasado y de Julio Scherer a principios de este 2015, no había otra opción más que leer Los Periodistas. ¡Vaya relato, vaya crónica. vaya documento histórico de Don Leñero! Una obra maestra del género "Nonfiction novel" como Truman Capote lo bautizó cuando publicó "A Sangre Fría". 

El detalle con el que se narra el golpe que Luis Echeverría Álvarez dio al Excélsior en 1976 es simplemente brillante. Lo que vivió el grupo liderado por Julio Scherer en aquellos meses, días después de celebradas las elecciones presidenciales que dieron como ganador a José López Portillo. 
La manera en la que fueron encadenándose los hechos de la cooperativa  y cómo envolvieron poco a poco al grupo, provocando la salida de todos ellos, para posteriormente conformar, el semanario Proceso, también bajo la presión del Gobierno para no hacerlo.

Por las páginas del libro, desfilan los nombres de los periodistas, escritores y caricaturistas que conformaban el equipo editorial del "Diario de la Vida Nacional" y es impresionante: Carlos Monsiváis, Abel Quezada, Carlos Marín, José Emilio Pacheco, Miguel Ángel Granados Chapa, Ángeles Mastreta, Jorge Ibargüengoitia, entre otros muchos.



Capítulos escritos con distintos estilos y géneros periodísticos y literarios, extractos de discursos, notas periodísticas, documentos y sobre todo diálogos recreados por uno de los más grandes novelistas-periodistas-guionistas de cine-cronistas-dramaturgo, que hace de la trama una delicia por la tensión que le imprime a cada una de las páginas.

Por cierto, en varios pasajes de la novela-crónica-reportaje, se hace mención a la manera en que Televisa manipuló los hechos y sobre todo el que en aquel entonces era su principal vocero: Jacobo Zablusovsky y un "joven periodista inexperto" llamado Ricardo Rocha.

Curiosamente esta versión que leí, fue la que se editó para celebrar el 30 aniversario de este acontecimiento y el prólogo es, ni más ni menos, que de Carmen Aristegui. Ahora, a casi 40 años, la historia se repite, justo en el año de la muerte de Scherer, y los involucrados son la propia conductora, los reporteros de su equipo, uno de ellos de la revista Proceso, así com el PRI nuevamente en Los Pinos.

Primero fue Pedro Ferriz de Con, luego Aristegui... ¿quién será el siguiente que caiga al desPEÑAdero? Mientras tanto, hay que leer a Leñero y a Scherer... y a Monsiváis, a Pacheco, a Jorge Ibargüengoitia...

Por cierto, cómo olvidar aquel libro de cabecera para periodistas, comunicólogos, publirrelacionistas... El Manual de Periodismo, obra de Carlos Marín y el propio Leñero





domingo, 22 de febrero de 2015

And the Oscar goes to... Predicciones y comentarios


 Llega la época del año en la que todos somos expertos cinematográficos y hay que opinar sobre la entrega de los Óscares. Sin duda el 2014 fue un gran año para la producción de películas de nuestro vecino del norte y esto se refleja en las nominaciones.



Prácticamente todas las cintas nominadas a Mejor Película son, realmente de una extraordinaria factura: American Sniper, Birdman, Boyhood, The Great Budapest Hotel, The Imitation Game, Selma, The Theory of Everything y Whiplash, quedando fuera de esta categoría, injustamente según mi opinión, Foxcatcher.

Mis favoritas: Sin duda Birdman es una película muy valiente, arriesgada y que sale de lo común; técnicamente impecable, pero dirigida a un grupo muy reducido de espectadores; pero sin duda MI gran favorita es Whiplash por todo lo que representa, por su intensidad y por supuesto, por todos y cada uno de los acordes de su soundtrack. Un sentido homenaje al "monstruo" de la bateria, Buddy Rich.
And the Oscar goes to: Boyhood. El ejercicio que hizo Linklater, quien ya había hecho algo similar con las películas de Antes del Amanecer pero dividido en "tres actos", es algo sin precedentes en la industria cinematográfica. Hace ver muy fácil, algo que resulta complicadísimo y que requiere . La película es un fiel retrato de la sociedad americana, con lo sucede al interior de MUCHAS familias de ese país. Prácticamente un documental, muy bien logrado. 

La categoría de Mejor Actor Protagónico es la más reñida de todas. Las actuaciones logradas por Steve Carell (IM-PRE-SIO-NAN-TE!), Bradley Cooper (ya se está convirtiendo en una tradición su nominación), Benedict Cumberbatch (siempre cumplidor), Michael Keaton (vaya regreso!) y de Eddie Redmayne (actuación marcada por un gran esfuerzo físico, lo cual fascina a los miembros de la Academia).
Mis favoritos: Steve Carell y Michael Keaton
And the Oscar goes to: Eddie Redmayne. 

Mejor Actriz Protagónica. Marion Cotillard (cargando con todo el peso de la película), Felicity Jones (buena actuación que se ve eclipsada por Redmayne), Julian Moore (ha dado extraordinarias actuaciones a lo largo de su fructífera carrera y ésta es otra más),   Rosamund Pike (en mi opinión, es una actuación exagerada y con muy poca credibilidad), Reese Whiterspoon (sinceramente, nunca ha sido "santo de mi devoción").
Favorita: Marion Cotillard, 
And the Oscar goes to: Julian Moore

Mejor Actor en Papel Secundario. Robert Duvall (después de 43 años de su nominación en esta misma categoría por su papel en El Padrino), Ethan Hawke (en una actuación sin sobresaltos pero muy completa, emotiva , Edward Norton (gran dupla con Mr. Michael Keaton), Mark Ruffalo (no entendí nunca por qué lo nominaron, en una actuación buena a secas, pero sin nada del otro mundo) y J.K. Simmons (standing ovation!!!). 
Mi favorito: J.K. Simmons, el papel del maestro Terence Fletcher ha quedado ya marcado en la historia del cine . 
And the Oscar goes to: J.K. Simmons

Mejor Actriz en Papel Secundario: Patricia Arquette (otro gran regreso), Laure Dern, Keira Knightley, Emma Stone y Meryl Steep (en su décimo novena nominación).
Mi favorita: Emma Stone
And the Oscar goes to: Patricia Arquette

Mejor Director. Alejandro González Iñárritu (por lo innovador de su trabajo, por lo impecable en el aspecto técnico, por el trabajo de todos los actores involucrados y por otras cosas más, debería llevárselo, pero...), Richard Linklater (se ha convertido en el Director del Tiempo), Bennett Miller (un trabajo muy completo de un thriller psicológico), Wes Anderson (en su primera nominación como director), Morten Tyldum. Una mención especial a Clint Eastwood que a sus 84 años sigue más activo que nunca y con películas de gran calidad.
Mi favorito: Alejandro González Iñárritu
And the Oscar goes to: Richard Linklater

Mejor Película en Lengua Extranjera.
Mi favorita: Relatos Salvajes. Soy gran fan del cine argentino con películas como La Historia Oficial, Martín H, El Hijo de la Novia, Abrazo Partido, Historias Mínimas, El Secreto de tus Ojos, El Perro y muchas más.
And the Oscar goes to: Leviathan 

Mejor Cinematografía: Otro extraordinario trabajo de Emmanuel Lubezki, repitiendo nominación en años consecutivos, pero la estatuilla se irá para los polacos que lograron una maravilla visual. 
Mi favorito: El Chivo
And the Oscar goes to: Lukasz Zal y Ryszard Lenczewski por Ida

Mejor Guión Original.
Mi favorito: Birdman
And the Oscar goes to: Birdman.

Edición
Mi favorita: Whiplash
And the Oscar goes to: American Sniper

Mejor Música Original.
Mi favorito. El sueco Johann Johannson
And the Oscar goes to: El alemán, Hans Zimmer (Interstellar)

Diseño de Arte.
Mi favorito: Wes Anderson. La creación de mundos muy particulares, tiene que ver con la gran calidad en esta categoría. 
And the Oscar goes to: Wes Anderson

Maquillaje y Peinado.
Mi favorito: The Grand Budapest Hotel
And the Oscar goes to: The Grand Budapest Hotel

Edición de Sonido
Mi favorita: Birdman
And the Oscar goes to: American Sniper

Mexcla de Sonido
Mi favorita: Whiplash
And the Oscar goes to: Whiplash

domingo, 15 de febrero de 2015

La pregunta es: ¿qué preferimos: que la gente lea la trilogía de 50 Sombras de Grey o que no lea absolutamente nada?

Un lugar ya muy común es decir que la lectura trae consigo muchos beneficios, tanto para el aprendizaje, como para la estructura mental, el simple entretenimiento o incluso que puede prevenir enfermedades como el Alzheimer o algunas otras. Se sugiere que la gente lea y hay campañas para que los niños lean cuando menos 20 minutos al día. 

Pero esta sugerencia de internarse al mundo de la lectura, casi nunca viene acompañada por lo que se debe leer. Libros hay de diversos temas, géneros y de distintas calidades, aunque ahí es donde empieza lo subjetivo del asunto.

Con libros como Cincuenta Sombras de Grey me vuelve a la mente ese eterno debate: ¿qué es mejor, que la gente lea libros como esta trilogía o que no lea nada? ¿que la gente lea a Carlos Cuauhtémoc Sánchez o que ni siquiera abra un libro durante los 365 días del año?

Por un lado, se podría pensar que el hábito de la lectura podría adquirirse, aunque sea con libros como éstos, y que posteriormente, podrían llevar a lecturas con mucho más valor literario o informativo.

Por otro lado, hay quienes piensan que libros como Un Grito Desesperado o Juventud en Éxtasis no dejan realmente nada de beneficio y que es mejor que no cayeran en las manos de nadie y muchos menos de los jóvenes.

Entiendo que lo ideal sería que la gente leyera a Virginia Woolf, a Mario Vargas Llosa, William Faulkner, Borges, Cortázar, Carlos Fuentes o a Murakami, pero ese es tema para otra reflexión, ya que para ello se necesita de la participación de la escuela, de los maestros, de los amigos, de los padres y de algo más.

Pero para efectos de este blog, la pregunta sigue siendo: ¿qué es mejor, que alguien abra un libro, por malo que sea y lo lea o que no lea libro alguno a lo largo de todo el año? 


viernes, 16 de enero de 2015

Birdman o el difícil arte de tomar riesgos y no morir en el intento, sino todo lo contrario

(se recomienda leer este texto con la banda sonora de la película como fondo https://www.youtube.com/watch?v=MCOfAu4OQVQ )

No hay duda de que Birdman o la Inesperada Virtud de la Ignorancia, es una película que toma DEMASIADOS riesgos. Desde el título, que lleva a pensar a más de uno que se trata de una película de súper héroes, como las que han inundado la cartelera en los últimos años, cuando en realidad, critica este género, aunque al final parece que lo "eleva al cielo", literalmente, además de agregarle el sufijo "or the Unexpected Virtue of Ignorance".

O los ritmos sincopados del baterista de jazz mexicano, Antonio Sánchez, que ametrallan a lo largo de prácticamente los 90 minutos, transmitiendo la tensión como pocas veces se escucha en una cinta (si pocas veces se usa el jazz para acompañar las imágenes de un film, increíble que sea ¡solamente la bateria!!!).

O la sensación de que toda la película está hecha en un plano secuencia, con una cámara que no descansa, que no se detiene y que pasea y se mueve como un fantasma tras las bambalinas del teatro.

O utilizar a un actor, cuyos mejores años "han pasado", que no ha trenido un éxito en taquilla desde hace mucho tiempo y que protagonizó ¡Batman! para hacer prácticamente el mismo papel en la cinta.

O crear precisamente un guión, lleno de diálogos que van más allá de las palabras y que tienen metamensajes, como cuando el director de la obra trata de explicarle la obra al famoso y reconocido actor; un guión que  critica a los críticos de Hollywood como pocas veces, en el que se "revive" a un escritor norteamericano olvidado y menospreciado como Raymond Carver, un cuentista y poeta, que murió a los 50 años por alcoholismo y que dio voz al "americano promedio", a aquellos que pocas veces se les voltea a ver. ¡Demasiados riesgos para una sola película, ¿no?! 


Y al final, al final, salir avante, con críticas favorables de los críticos criticados en la cinta, con opiniones más que positivas de la industria cinematográfica en general, con nominaciones a los principales premios... aunque al público en general no le haya hecho muy feliz, precisamente por todas estos ingredientes que a muchos incluso incomodan. Muchos han tildado de arrogante, de pretencioso, pero creo que esto es lo que más se acerca a hacer un "proyecto personal", sin importar lo que digan o lo que piensen, ni los críticos, ni la audiencia. Y ese es otro riesgo que muy pocos corren. 

Y así, conforme iban pasando por mi mente estas reflexiones al momento de estar en mi butaca, así iba haciendo un recuento también de la carrera de Alejandro González Iñárritu, que viéndola en perspectiva, está PLAGADA de riesgos en todos los sentidos y en mucho de lo que ha hecho. 

Desde aquellos años ochenteros de WFM Magia Digital, en donde literalmentre revolucionó la forma de hacer radio, de la mano de otros como Martín Hernández, Charo Fernández, Martín Delgado con programas semanales y especiales como el ya legendario Pavo Asesino, pero principalmente con la creatividad de los promocionales de la estación, algo muy distinto a lo que se hacía en aquel entonces, haciéndole competencia a Rock 101.



O cuando ocupó la Gerencia de Promoción de Canal 5 con la encomienda de cambiarle la imagen a un canal que estaba posicionado en una audiencia infantil. Los promocionales que dirigió González Iñáritu, que llevaban también su voz en off (Canaaaal Cinco), también llamaron la atención en la pantalla chica e incluso algunos fueron criticados.



Siguiendo en su paso por la televisión, "El Negro" se conviertió en uno de los primeros directores en México (sino es que el primero) en realizar una mini-serie, también para Canal 5 con Detrás del Dinero, esteralizada ni más ni menos que por Miguel Bosé.

Con su primer largometraje, Amores Perros, toma también varios riesgos, entre ellos, darle la oportunidad a Gael García Bernal en apenas su segunda película. Un actor que venía de hacer telenovelas en Televisa, que empezó justo con esta cinta su gran carrera, actuando posteriormente para varios de los mejores directores del mundo en películas que han sido nominadas y ganadoras de diversos premios internacinales. El guión y la música minimalista de Gustavo Santaolalla, sin duda, también fueron aspectos innovadores en aquel momento.


 O el cortometraje con el que participó en la cinta colectiva 11´09´01 - September 11, en el que la pantalla está en negros durante 10 minutos, sobre lo que se escuchan sonidos de ambulancias, noticieros, gritos de personas (audio por cierto obra de Martín Hernández) y en la que la única imagen es aquella en la que se perciben algunas personas arrojándose de las Torres Gemelas para escapar del fuego.




Y así, en sus otros trabajos, Alejandro González Iñárritu ha hecho del riesgo una manera de vivir y de trabajar. Es de agradecerse que él propio se rete en cada proyecto y que rete a sus equipos a ir por caminos distintos, por sendas insospechadas pues es así como abren brecha aquellos que, justamente, se arriesgan.
Seguramente le arrancará el Oscar a Mejor Director, Richard Linklater por lo que representa la película Boyhood para el público norteamericano, pero seguramente tambíen le darán la estatuilla de Mejor Guión, el cual no es nada despreciable pues bien podría esa categoría llamarse Mejor Película Alternativa, ya que la han ganado grandes películas y reconocidos directores como Woody Allen, Quentin Tarantino, Charlie Kaufman, Spike Jonz, Sofia Coppola, Pedro Almodovar y muchos más,